mensaje de sombras
Texto: maria genevieve alquier.b

alhelí (1995)

alhelí 1995

creo que está primero el silencio y yo me adentro sin prudencia por donde vibran sus mensajes de sombras. estoy sintiendo ahí el estatus del silencio lleno de cien misteriosas arrugas atesorando cada una el diapasón secreto de las luminosas búsquedas y también de inmovilidad de la paciencia.

creo que las jaulas de cristal y agua tienen barrotes inasibles y puros donde frotan ligeramente los deseos de la inmortalidad, la perennidad de la materia argentada, los trueques de las almas vegetales, todo mezclado y esparcido en un limite rectangular donde, quizá, vagabundeen para siempre las libélulas del oxidado viento. creo que es posible la fe en lo furtivo como infinidad y en obligada destrucción como indestructible arquitectura de la belleza. creo en las quimeras marítimas de los vidrios como si fueran las nebulosas consciencias de otras vidas más reales o menos capturadas en el espacio tiempo.

me acosa de pronto la certeza: he paseado mis dudas, fragmentadas dudas o quebradas certidumbres, por la falda rugosa de esta vida de papel, he sentido la imperiosa pulsación de su fragilidad infinita, las texturas renombradas de sus existencias mineralizadas.

creo que las flores y las aguas distribuyen relentes de mundos ordenados por la geometría de la inmensidad y que escapan a mis pobres escalas humanas. existe en algún punto por conocer, en la bóveda del universo, el imán fatídico de eso que no sé nombrar y podría llamarse otra vez silencio; sería silencio vasto y no desnudo; sería silencio de orillas y de partidas, una península merecida sobre el abismo, donde nacen las inquietudes y donde muere por siempre lo sabido.

creo que las estelas germinan para andarme un camino innombrado e iniciático entre algunos sonidos del silencio.

Fotografías. Pilar Pequeño. Galería Cuatro Diecisiete. Madrid 2001

 

Diseño: Óptima! comunicación visual