Flores somos. Poesía de la lentitud.
Texto: Andres Ibañez

Borraja

Borraja

La engañosa transparencia del agua. El agua como sustancia. El agua como sustituto del tiempo. Predicados del agua. El agua como generadora de universos. Teoría de los charcos. Podredumbre y esplendor del charco. El charco como vitrina. Humildes vitrinas de maravillas en el suelo de las ciudades, en los rincones del bosque. Ondas, estrías, orlas, esplendores. El esplendor de la luz en mitad de las tinieblas. La soledad o el pétalo de cala, que vuelve siempre sobre sí mismo. El ondear del visillo, representación de la fuerza callada del universo. El rincón del arroyo donde desaparecen las niñas. Juncos, carrizos, plantas sumergidas, flores flotantes, agua negra, espejo negro, noche del agua. Esplendores, resplandores, ilusiones, ilusionismo. Ilusiones perdidas. Flores sumergidas. Psicografía. Flores muertas. Flores cortadas. Flores sumergidas. El ser humano como flor. La vida humana como existencia cortada, sumergida. Esplendor, plenitud de la inmersión vital en el reflejo. Aparición de un doble mundo.

Después de la lluvia (2007)

Después de la lluvia (2007)

Mar menor (2004)

Mar menor (2004)

La lluvia en el trópico. Las gotas en la ventana, heraldos de una nueva época de la representación. Un mundo visto a través de las lágrimas. Destrucción de la palmera por la batalla de las lágrimas. Resurrección victoriosa de la palmera en el laberinto de una casa abandonada. El abandono como plenitud. La conciencia moral de un mundo en ruinas revela una posibilidad de plenitud a través de la ósmosis con la naturaleza. La ruina como plenitud de la arquitectura. La ruina como tiempo sumergido. La ruina como flor. La ruina como resistencia. Lo calcáreo, lo raspado, lo gastado, lo oxidado, lo descascarillado y sus teoremas correspondientes. La ruina como arquitectura sumergida. Esto fue, aquí fue, aquí vivieron, y sus imposibles correspondientes. La ruina revela la inutilidad de todo proyecto y la hermosura de esa inutilidad. La belleza de lo que es. La invasión de la naturaleza en la ruina. Establecimiento de una democracia de la luz en la intersección entre la arquitectura y el reino de las hojas. La casa regresa a la naturaleza. Entonces la ruina deja de ser ruina, porque es naturaleza de nuevo. Doble naturaleza, naturaleza reconquistada: en nosotros. El hombre es una flor, también la casa es una flor. Nada está vacío. Nada es inútil. Nada muere del todo.
Constatación de que la poesía está en todas partes. Establecimiento de un nuevo reino de la poesía en el plástico. La fotografía revela la poesía del plástico. Sendas en el bosque. Rastros en el plástico. Son rastros de caracoles, el animal de la lentitud. La lentitud produce un laberinto inconcebible. La vida humana como rastro de caracol en el plástico tenso del invernadero. Vida humana como rastro. Senda irrelevante, sombra de una vida. Caminos como sombras de vidas pasadas. Inutilidad de las sendas, carácter ilusorio, fugaz, de todas las metas. Poesía de lo que es. Poesía de la lentitud. Intimidad profunda del plástico, el elemento que nos es más próximo y natural. El plástico, amigo de los pobres y de las cosas sencillas. Está por todas partes, como la gracia. Resiste victorioso al tiempo, al sol, al agua. Es prácticamente inmortal. El plástico como velo. Poesía del plástico en el éxtasis de la lentitud. Misterio de la luz sobre cualquier superficie semitransparente. La materia translúcida. Intimidad y lentitud. Pobreza y esplendor. Descubrimiento hecho por Marco Aurelio de la belleza en todas las cosas. El plástico, atravesado por luces y sombras, recorrido por el misterio antropomórfico de las sendas dejadas por los caracoles, revela la aparición del doble mundo.

Apariencia y realidad. Flores y tiempo. Comentario a la letrilla gongorina "Aprended, flores, en mí, lo que va de ayer a hoy". La búsqueda de la sencillez conduce al palacio de la complejidad. Descubrimiento de la complejidad como atributo de la sencillez. Complejidad de las flores. Complejidad del reflejo. Teorías de reflejo y verdad, de poesía y verdad, de apariencia y transformación de la apariencia. Cálculos matemáticos de la refracción de la luz. La complejidad como lo opuesto a lo complicado. Flores sumergidas. Mundos sumergidos. Burbujas. Esferas. Millones de mundos. Planetas, estrellas, constelaciones. Todo dentro de un jarrón. El universo dentro de un vaso de agua.

Una mujer, la fotógrafa, llena tanques de agua, sumerge flores, organiza la luz, compone bodegones con frutas. Crea imágenes de gracia infinita utilizando flores que se mueven como cuerpos humanos, que adoptan gestos y posturas humanas, que nos miran como rostros humanos. Un tallito coronado por una umbela se convierte en un baobab gigantesco. Una lámina de bronce parece reproducir un detallado paisaje de Watteau. La fotografía se acerca a la pintura revelando la esencia viva de todas las artes, su relación con los procesos de creación, crecimiento y decaimiento. Revelación de la vida humana como poesía. Mundos de misterio y de reflejo, espacios para la meditación. El bodegón, el paisaje, la flor cortada, como episodios de la historia humana en relación con el alimento, la vivienda y la vida privada. Una tenue, misteriosa, historia del mundo.

Invernadero (1983)

Invernadero (1983)

Umbela (2010)

Umbela (2010)

 

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